IMSS pone a prueba al HGZ No. 30 con simulacro de incendio y llegada masiva de pacientes
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) puso a prueba la capacidad de respuesta del Hospital General de Zona (HGZ) No. 30, perteneciente al Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada (OOAD) Ciudad de México Sur, mediante un simulacro de incendio con arribo masivo de víctimas.
El ejercicio forma parte de los preparativos para la evaluación interinstitucional del Programa Hospital Seguro, una iniciativa que busca fortalecer la capacidad de las unidades médicas para mantener sus servicios esenciales durante situaciones de emergencia o desastre.

Durante el simulacro, el personal médico, de enfermería, administrativo y de seguridad del HGZ No. 30 puso en práctica los protocolos establecidos para responder ante una emergencia hospitalaria y atender de manera coordinada un incremento repentino en la demanda de servicios.
Asimismo, el escenario contempló un incendio dentro de las instalaciones, con generación controlada de humo y fuego para fines de entrenamiento. Ante esta situación, el hospital activó los protocolos de descompresión del servicio de Urgencias y de reconversión hospitalaria, con los que amplió temporalmente su capacidad para atender a un número elevado de pacientes.
Simulan llegada de seis pacientes con distintas lesiones
Como parte del ejercicio, seis pacientes llegaron al servicio de Urgencias. Tres presentaron quemaduras graves, incluido compromiso de la vía aérea.
El personal trasladó a dos de estos pacientes en ambulancias de cuidados intensivos hacia otra unidad con mayor capacidad resolutiva, mediante la activación de la Red Integrada de Servicios de Salud (RISS). El tercer paciente ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para recibir manejo avanzado.
Los otros tres pacientes recibieron estabilización en el área de Urgencias y posteriormente ingresaron al área de hospitalización, de acuerdo con las condiciones clínicas que planteó cada caso dentro del simulacro.
El ejercicio también permitió evaluar la coordinación entre las distintas áreas del hospital y comprobar la aplicación de los protocolos diseñados para responder ante escenarios que pueden comprometer la operación habitual de una unidad médica.
Al finalizar el simulacro, el personal realizó una evaluación de daños en la infraestructura hospitalaria y verificó la continuidad de las operaciones de los servicios críticos.
Finalmente, con estas acciones, el IMSS buscó comprobar que las áreas esenciales puedan mantener su funcionamiento y garantizar la atención médica durante una eventual emergencia.




