ONU reconoce avances de México contra el feminicidio; nueva ley busca fortalecer la protección de mujeres y niñas
Representantes de mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas reconocieron los esfuerzos de México para fortalecer su marco jurídico contra el feminicidio.
Durante un diálogo internacional, destacaron la importancia de incorporar la perspectiva de género, la interculturalidad y la interseccionalidad en las medidas destinadas a proteger a mujeres, adolescentes y niñas.

El reconocimiento ocurrió durante el Diálogo Interactivo combinado sobre el Adelanto de las Mujeres, celebrado en el marco de la Tercera Comisión del 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Nahla Haidar, presidenta del Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), destacó las acciones de México para desarrollar un marco jurídico sólido contra el feminicidio, con una definición que incorpore la perspectiva de género.
Por su parte, Claudia Flores, presidenta del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra las mujeres y las niñas, subrayó que los Estados deben diseñar iniciativas que consideren la diversidad de las mujeres y las niñas.
También resaltó la importancia de incorporar los enfoques de interseccionalidad e interculturalidad para atender las distintas condiciones y circunstancias que enfrentan.
México impulsa una ley general contra el feminicidio
Durante el encuentro, la Misión Permanente de México ante la ONU afirmó que prevenir, investigar, sancionar y erradicar el feminicidio constituye una prioridad de Estado.
La representación mexicana informó que el país avanza en el proceso legislativo de una Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar el Feminicidio, iniciativa que retoma recomendaciones del Comité de la CEDAW e incorpora los enfoques de interseccionalidad e interculturalidad.
De acuerdo con la postura mexicana, la propuesta busca fortalecer la protección de los derechos humanos de todas las mujeres, adolescentes y niñas, así como establecer herramientas jurídicas que permitan atender las distintas formas de violencia de género.
La discusión de esta propuesta representa un paso dentro del proceso legislativo, aunque su alcance dependerá de la aprobación, el contenido definitivo y la aplicación de la normativa.



